24/10/2011
Entrevistado por El Mercurio, el arquitecto Francis Pfenninger considera que se ha avanzado en nuevas tecnologías constructivas, pero que hay que eliminar ciertas barreras para masificar el uso del acero en grandes obras. "Sigue existiendo resistencia cultural por parte de los usuarios a lo que se le suma una socialización aún incompleta de las formas en que se superan y resuelven los inconvenientes. Se tratan de fantasmas que aquejan a la construcción en acero. Entre ellos, la resistencia al fuego y la corrosión. Para ambas, hay muy buenas soluciones, eficientes, seguras y económicas".
"Estimo, además, que resulta conveniente instalar una mirada integradora. Los diferentes materiales de construcción no son excluyentes entre sí, al contrario. De hecho, el hormigón demanda acero, la albañilería también, la madera en alguna medida y de alguna forma, el cristal. Cada proyecto tiene su propia vocación y se resuelve mejor en uno u otro material, pero no exclusivamente".
En cuanto a los desafíos que la industria del acero debería enfrentar para este año, Francis Pfenniger sostiene que hay que continuar realizando labores de difusión de proyectos y estudios, además de fortalecer el vínculo con las empresas inmobiliarias para acercarlas a las diversas soluciones en acero disponibles en el mercado
Francis Pfenniger es profesor de la Universidad de Chile y un ferviente defensor en demostrar las posibilidades de la Arquitectura en Acero. En estos días ha sido especialmente invitado para formar parte de los distinguidos oradores del EAC-Encuentro Colombiano del Acero. Es asimismo el Gestor de exitoso sitio www.arquitecturaenacero.org.
Entrevista
Arquitectura en acero:
Aún existen mitos
Según Francis Pfenniger, aunque se ha avanzado en nuevas tecnologías constructivas, hay que eliminar ciertas barreras para masificar el uso del acero en grandes obras.
Hoy, el acero comienza a cobrar fuerza en áreas diferentes a las tradicionales. Un caso emblemático lo representa el proyecto del nuevo Hospital Félix Bulnes de Santiago, que cuenta con paneles aislantes de acero y que prometen reducir en 40% el costo de climatización, una casi nula mantención, seguridad y aprovechamiento de la luz natural.
Según el arquitecto Francis Pfenniger, actualmente en nuestro país se está generando un espacio muy interesante que tiene que ver con la capacidad de hacer edificios con altos estándares de habitabilidad, seguridad y que se construyen muy eficientemente.
"Lo interesante es lograr que los atributos del acero vayan acompañados de una buena arquitectura, y en este campo me parece que la experiencia de la empresa responsable de este proyecto propone algo interesante: un plazo promedio de ejecución de 120 días, incluyendo proyecto y una arquitectura propia, lo que crecientemente va marcando un camino, y no son los únicos".
Respecto de la inserción de acero en la construcción de edificios modulares, el profesional agrega que este material se caracteriza por permitir conexiones y uniones eficientes y seguras.
Soluciones técnicas
Aunque considera que se ha avanzado en nuevas tecnologías constructivas, dice que hay que eliminar ciertas barreras para masificar el uso del acero en grandes obras. "Sigue existiendo resistencia cultural por parte de los usuarios a lo que se le suma una socialización aún incompleta de las formas en que se superan y resuelven los inconvenientes. Se tratan de fantasmas que aquejan a la construcción en acero. Entre ellos, la resistencia al fuego y la corrosión. Para ambas, hay muy buenas soluciones, eficientes, seguras y económicas".
"Estimo, además, que resulta conveniente instalar una mirada integradora. Los diferentes materiales de construcción no son excluyentes entre sí, al contrario. De hecho, el hormigón demanda acero, la albañilería también, la madera en alguna medida y de alguna forma, el cristal. Cada proyecto tiene su propia vocación y se resuelve mejor en uno u otro material, pero no exclusivamente".
En cuanto a los desafíos que la industria del acero debería enfrentar para este año, Francis Pfenniger sostiene que hay que continuar realizando labores de difusión de proyectos y estudios, además de fortalecer el vínculo con las empresas inmobiliarias para acercarlas a las diversas soluciones en acero disponibles en el mercado.
"Por ejemplo, me parece productivo traer a Chile y difundir conocimientos próximos y cercanos, en que tanto arquitectos como inmobiliarios den cuenta de sus experiencias. Hay que apostar por mostrar buena arquitectura a nuestra escala, en el rango de nuestras posibilidades. De eso hay muy buenos casos en América Latina. México, Venezuela y Brasil tienen proyectos de gran interés en los ámbitos habitacional, edificación comercial y de servicios".
Fuente: El Mercurio