www.seconstruye.com - 17/04/2009
Sólo falta la luz verde del Jefe de Gobierno a las acciones necesarias para el establecimiento oficial del Instituto de Seguridad Estructural.
El año pasado, los destacados ingenieros mexicanos, Ricardo Guzmán, Director de la Comisión de Revisión de Hospitales y Escuelas de California, y Luis Esteva, Director del Instituto de Ingeniería de la Universidad Autónoma de México se reunieron con el Presidente del Instituto de la Construcción, Bernardo Echeverría, y varios integrantes del Comité del Registro de Revisores de Proyecto de Cálculo Estructural, para conocer en detalle la experiencia chilena en cuanto a la formación, el funcionamiento y los objetivos del Registro Nacional de Revisores de Proyecto de Cálculo Estructural, cuya gestión, mantención y administración está a cargo del Instituto de la Construcción.
En la oportunidad, los profesionales pudieron apreciar en forma detallada, cómo se formó este Registro, sus objetivos, la estructura legal y reglamentaria, y los resultados obtenidos a la fecha, así como el reglamento de los Revisores y los requisitos para su inscripción.
Estos profesionales son parte del Comité Asesor del Distrito Federal en Seguridad Estructural y la conformación de dicho Comité surgió a raíz del temblor que afectó la ciudad en 1985. En esa oportunidad se revisaron las normas y se dejó la responsabilidad completa de la revisión de cálculo a los diseñadores. Considerando que esa fórmula de responsabilidad no funciona y al saber del Sistema de Revisión de Proyecto de Cálculo Estructural instaurado hace casi 6 años en Chile, nació la inquietud de visitar y conocer el trabajo realizado.
Dentro de todas las actividades realizadas por este Comité Asesor mexicano, se desarrolló una Mesa Redonda en la que participaron activamente las Sociedades de Ingeniería Estructural y de Ingeniería Sísmica de México, además de los miembros del Consejo Asesor de Seguridad Estructural del Distrito Federal y los miembros del equipo cercano de trabajo del Jefe de Gobierno del DF. En ella hubo consenso en la necesidad de constituir el Instituto de Seguridad Estructural del Distrito Federal de México, con el objetivo de controlar las actividades de los Directores Responsables de Obra y de los Corresponsables de Seguridad Estructural (DRO y CSE). Si tienen éxito con este proyecto, el objetivo es implementarlo primero en la capital para luego replicarlo en el resto de las ciudades del país.
Durante las últimas semanas, han trabajado en proponer las modificaciones detalladas que se deberán introducir en diversos documentos normativos, incluyendo el Reglamento de Construcciones del Distrito Federal, las atribuciones del Consejo Asesor de Seguridad Estructural del Gobierno del DF y las atribuciones de las Delegaciones (sectores geográficos en que se divide la ciudad para su gobierno).
Para la discusión de los criterios y mecanismos de control de los Directores Responsables de Obra y los Corresponsables de Seguridad Estructural han considerado conceptos tales como depuración de los padrones actuales de ambos tipos de profesionales, así como criterios de admisión, certificación, evaluación y sanción (incluyendo a inversionistas que violen las normas o modifiquen el uso de construcciones). También se indica la conveniencia de desarrollar programas de capacitación.
Sobre este mismo punto, también se propone establecer un sistema de aranceles para el pago de las actividades de los DRO y CES, así como los mecanismos para lograr que se respeten los aranceles citados, como medios para evitar que la competencia profesional ocurra en términos de honorarios bajos, en vez de realizarse en términos de calidad de trabajo.
Para el establecimiento formal del Instituto de Seguridad Estructural sólo falta una sesión con el Jefe de Gobierno para dar luz verde a esta iniciativa.
Cabe destacar que este proyecto de colaboración con estos miembros del Comité Asesor se gestó como una actividad al alero del Registro Nacional de Revisores de Proyecto de Cálculo Estructural, lo cual para el Instituto de la Construcción constituye un hito muy interesante, en tanto poder colaborar concretamente con otros países, específicamente en la creación de una institución como ésta, en beneficio de la Ingeniería Estructural mexicana, a partir de la experiencia chilena.