El Mercurio - 18/08/2010
Diario: El Mercurio
Edición Especial: Acero
Fecha: 18 de agosto de 2010
Afirman expertos:
El Acero aprobó la prueba del terremoto
Sin embargo, señalan que se debe perfeccionar la normativa y mejorar algunas prácticas, como ser más acuciosos en las conexiones.
El acero sacó buena nota en el examen del terremoto, aseguran ingenieros y arquitectos expertos en este material.
“Las estructuras ejecutadas en acero tuvieron un excelente comportamiento durante el terremoto”, afirma Ricardo Herrera, ingeniero civil Ph.D., y profesor asistente del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile.
“¿A qué debe esto? Es que además de su alta relación resistencia/peso, el acero es un material muy dúctil. Es decir, una vez que alcanza su capacidad es capaz de soportar grandes deformaciones. Esta es una propiedad muy importante en la construcción y el diseño sismorresistente, pues permite limitar, en forma segura, las fuerzas que se general en la estructura”, cuenta.
Carlos Aguirre, académico del Departamento de Obras Civiles de la Universidad Técnica Federico Santa María, concuerda con él, y asegura que en general las estructuras en acero resistieron bastante bien los embates del reciente terremoto.
“La mayoría de los casos en los que se observaron grandes daños consistían en estructuras con más de 50 años de existencia, construidas bajo otras tecnologías. Pero las construcciones modernas se comportaron de acuerdo a lo esperado, principalmente en lo que respecta a instalaciones industriales”, dice Carlos Aguirre.
Por su parte, Francis Pfenniger, arquitecto y docente de Sistemas Constructivos en Acero de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor, afirma que la construcción en acero tiene entre sus ventajas un excelente comportamiento frente a los sismos. “Probablemente uno de los más exitosos en esta especie de laboratorio de escala natural que es nuestro país y que fue tan duramente puesto a prueba el 27 de febrero”.
Dice que a estas características propias del material “hay que sumar el hecho de que la construcción de viviendas en acero en Chile está en un muy buen pie desde la perspectiva técnica: arquitectos, constructores e ingenieros están crecientemente formados en las ventajas del material y en la forma de usarlo en los proyectos y obras. En eso las universidades han contribuido en forma importante. Adicionalmente, detrás del acero hay una industria productora de materiales, elementos y componentes de acero fuerte, estable y, en algunos casos, muy creativa”.
Destaca Pfenniger especialmente el caso de las estructuras de acero galvanizado de bajo espesor. “Si son bien ejecutadas otorgan una gran libertad de diseño, al tiempo que son estructuras muy livianas que no hacen grandes exigencias sobre las fundaciones y que tienen una muy buena respuesta frente a las cargas horizontales, como vientos y sismos”.
Por resolver
Claro que igual hay ciertos puntos por resolver, señalan los expertos.
Ricardo Herrera cuenta que los mayores problemas posterremoto ocurren generalmente en las conexiones.
“Estos son puntos de discontinuidad donde se generan concentraciones de tensiones que pueden llevar a la falla de conexiones mal diseñadas o mal construidas. Especialmente vulnerables a errores son las soldaduras hechas en terreno; por ello, la práctica nacional ha tendido a privilegiar las uniones apernadas en terreno, dejando todo el trabajo de soldadura a las maestranzas”.
Con respecto a la actual normativa, señala Ricardo Herrera que actualmente existen dos normas sísmicas chilenas que incluyen a las estructuras de acero: la NCh433 (Diseño sísmico de edificios); y la NCh2369 (Diseño sísmico de estructuras e instalaciones industriales).
“Ambas hacen referencia, en forma transitoria a normas de diseño de estructuras de acero de Estados Unidos, mientras no se oficialice una norma chilena de este tipo. Si bien las normas de Estados Unidos han ganado aceptación internacional, es necesario tener una especificación que adapte estas normas a la realidad chilena. En la situación actual, se producen muchos vacíos y confusiones cuando se quiere aplicar completamente las disposiciones de las normas norteamericanas”.
Por su parte, señala Carlos Aguirre que donde se podría hacer un importante avance normativo es en lo que respecta a los componentes no estructurales fabricados en acero, como tabiques. “Creo que ahí hay una tarea pendiente en cuanto a minimizar los daños que sufren las viviendas durante los terremotos”.