El Mercurio - 26/09/2011
Por la necesidad de construir rápido la casa definitiva, después del terremoto, diversas tecnologías se han comenzado a masificar en Chile que garantizan sobre todo rapidez y calidad. Empresas del sector hablan de sus propuestas.
Producto de la gran demanda habitacional generada por el terremoto del 27 de febrero, la manera de construir en Chile ha comenzado a cambiar, especialmente en el ámbito habitacional, en que la urgencia ha impulsado a la implementación de nuevas tecnologías constructivas que, entre sus ventajas, den garantía de rapidez. Y el acero es una alternativa.
En el Ministerio de Vivienda y Urbanismo figuran más de 40 prototipos, muchos de los cuales se basan en este material. Por ejemplo, desde China ha llegado a Chile una tecnología que permite hacer una vivienda de 61,49 metros cuadrados, totalmente terminada en menos de dos semanas. Adolfo Kurth, director comercial de Marco Polo Engineering, empresa que ha traído esta alternativa, dice que esto es posible porque todos los elementos de la vivienda llegan en el contenedor al sitio mismo donde se va a construir.
Montarla puede demorar incluso hasta siete días, siempre y cuando el radier esté hecho, tarea que también asume la empresa y que lo resuelve en tres días. Estas viviendas se caracterizan por su gran altura (2,7 metros) y por contar con tres dormitorios. Se entregan totalmente terminadas y con cerámica en todas las habitaciones.
Esta solución, donde se pueden usar diferentes terminaciones exteriores e interiores, ha sido certificada por el Minvu. Ahora se acaban de entregar las primeras siete viviendas en Chépica, VI Región, zona devastada por el terremoto. El ejecutivo asegura que la empresa tiene capacidad, de aquí a enero, para dar solución a 150 familias por mes.
Sistema kit
Por su parte, la empresa Tecno Truss cuenta con un kit para armar una vivienda que como mínimo puede tener 45 metros cuadrados. Tanto el modelo como la arquitectura y el cálculo estructural se basan en los estándares exigidos por la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
Explica Manuel Barros, gerente comercial de la empresa, que el sistema consiste en que la producción de los muros y de las cerchas se hace en planta con revestimiento de OSB u otras alternativas como fibrocemento. En este kit viene la estructura gruesa, y las terminaciones dependen del gusto de cada cliente. La estructura principal de la casa la constituyen paneles estructurales y perimetrales.
En la zona sur se están llevando a cabo proyectos con esta tecnología, específicamente viviendas particulares. "Estamos estudiando varios proyectos con empresas constructoras, las que podrían usar esta tecnología en complejos habitacionales de gran envergadura, una vez que se cuente con las aprobaciones del Minvu".
Entre las ventajas del sistema, plantea, está la velocidad de construcción, ya que la capacidad de producción que tiene la empresa es altísima y con un grado de precisión milimétrica.
"Como se trata de un sistema ciento por ciento industrializado, la intervención del hombre es mínima, la principal característica de esta tecnología es que integra un software de diseño con la producción. Esta herramienta permite crear cualquier tipo de arquitectura", explica Manuel Barros.
Esta tecnología se ocupa mucho en Estados Unidos y Europa, donde la calidad de la estructura, el diseño y la producción son atributos que valora mucho el constructor, ya que gracias a esto se logra una edificación rápida eficiente y de calidad estructural.
Este sistema se está implementando recién hace tres meses en nuestro país. El ejecutivo plantea que otro atributo es que la fábrica se puede instalar en el mismo lugar de emplazamiento de los proyectos, evitando así los altos costos en traslados, y con la ventaja de poder integrar la producción con la construcción.
Con esta alternativa se pueden construir entre dos y tres viviendas al día, sin las terminaciones. En tanto, la empresa cuenta con una capacidad de producir 80 kit al mes para viviendas estructuradas en acero.
Para montar las viviendas, agrega, no se necesita mano de obra calificada, porque se entrega la solución completa, incluso con planos para realizar su montaje. Además, el acero con que están hechas es liviano, estructural y galvanizado, lo que facilita el armado.
Por su parte, Cintac también ha lanzado novedosos productos para dar respuesta a la urgente demanda habitacional. Así lo confirma Mauricio Maturana Báez, subgerente Área Habitacional de la empresa. "Desde hace 15 años la empresa ha impulsado en Chile la construcción de viviendas estructuradas en acero en distintos segmentos socioeconómicos", acota.
Y después de hacer un aporte a las urgencias posterremoto, en que diseñó una vivienda estructurada en acero, de 19 metros cuadrados, para las familias damnificadas, la empresa paralelamente puso en el mercado una solución hecha sobre la base de paneles estructurados autosoportantes.
Los paneles, de 1 por 2,40 metros, se caracterizan por contar con láminas de acero por ambas caras y un alma de poliestireno de alta densidad. Estos elementos estructurales, en la medida que se ensamblan, van formando la casa.
Sitio residente
También la empresa creo otra solución sobre la base de kit, con todos los elementos para armar una vivienda, desde la estructura hasta las terminaciones, incluso con ventanas, marcos y cerraduras, entre otros elementos. Este producto nace para que el mismo propietario del terreno arme la vivienda sobre la base de un manual de instalación muy sencillo. Al principio, este sistema se creo para una solución de 22 metros cuadrados, con la posibilidad de ampliación. Como tuvo bastante éxito, muchas empresas compraron esta alternativa para sus trabajadores que habían perdido su casa en el terremoto.
Así como otras empresas, Cintac también ha dado respuesta al llamado de las autoridades sobre prototipos para la vivienda definitiva autoconstruible. Tomando en cuenta la experiencia anterior, diseñó una de 53 metros cuadrados, registrada en el Ministerio de Vivienda y Urbanismo que avala que cumple con todos los requisitos de resistencia sísmica y al fuego y con aislación térmica y otras condiciones de habitabilidad. Esta solución es ideal para sitios residentes bajo el programa de construcción asistida del Serviu.
Oriana Olivos Marín